Nuestro día a día.

Levanté la vista, me sentía observada, nos reíamos de mi sonrojes. Para mí era algo cotidiano, para vos era una forma de llamarme la atención. Solías mirarme fijamente, hasta que decía ¡basta! y te corría con la mano, mientras te burlabas de mis mejillas coloradas.
Esas cosas simples y sencillas. Agarrarnos de la mano y caminar. Dormirme en tu pecho. Un vinito, una birra, un fernet.  Un día de picnic, una noche de pelis. Despertarte con un ¡buen día!, acostarme con un ¡buenas noches! 

Comentarios