Mundo de ilusión.
Caminamos hasta una plaza, donde
desplegamos la lona sobre el pasto, nos sentamos y charlamos. Mate va, mate
viene, risas y carcajadas a montones. Pasamos la tarde sonriendo, recordando viejos
momentos. Sin darnos cuenta, anocheció. Hicimos varias cuadras de regreso y al
llegar a la puerta me diste la mano.
Fue ahí, que desperté, sin entender dónde estaba, qué había pasado. Asimilando con alegría haberte soñado, con la tristeza y desilusión de saber que no se hará realidad.
Fue ahí, que desperté, sin entender dónde estaba, qué había pasado. Asimilando con alegría haberte soñado, con la tristeza y desilusión de saber que no se hará realidad.
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